
Para empanizar
Para la salsa
Inserta los palillos a lo largo de la pechuga de pollo para mantener su forma y colócala en un refractario mediano.
Báñala con la mantequilla derretida y retírala.
Quita los palillos y corta la pechuga horizontalmente, sin llegar a separarla por completo.
Unta una yema de huevo por toda la superficie del pollo.
Rellena con 2 rebanadas de queso cheddar y 2 de mozzarella, luego dobla la pechuga para cerrarla.
Unta otra yema de huevo por encima y añade 1 rebanada más de cheddar y 1 de mozzarella.
Voltea el pollo y repite el mismo procedimiento del otro lado.
Pasa la pechuga primero por harina de trigo, luego por los huevos batidos y finalmente por el pan panko, cubriendo bien.
En una sartén grande, con aceite vegetal caliente a fuego medio-bajo, fríe el pollo hasta que esté dorado por ambos lados.
Retira y deja escurrir sobre papel absorbente.
En una sartén, derrite la mantequilla a fuego medio-bajo.
Agrega la harina y mezcla hasta formar una pasta.
Incorpora la leche poco a poco, mezclando constantemente, hasta obtener una salsa lisa y homogénea.
Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada.
Añade el queso parmesano y mezcla hasta que se derrita por completo.
Sirve la pechuga de pollo empanizada acompañada de la salsa caliente.

Alma Lidia hace 22 días
Delicioso

Maria Medina hace un mes
No la he hecho, pero se ve muy bien, pienso hacer esta receta bien orondo.