
Masa
Comienza colocando la mortadela sobre una masa fresca de pizza.
Agrega el queso mozzarella en cubos, cubre con otra masa fresca de pizza y cierra bien los bordes.
A continuación, añade el queso cheddar cremoso y la longaniza calabresa en fetas, cubriendo toda la superficie.
Lleva al horno precalentado a 250 grados y hornea durante 20 minutos.
Para preparar la masa fresca de pizza, en un bol grande agrega la levadura, la harina de trigo y la sal, y mezcla.
Luego incorpora el agua fría poco a poco y mezcla.
Cuando ya no puedas mezclar más, amasa con las manos hasta obtener una masa lisa y homogénea.
Lo ideal es amasar durante 15 minutos.
Cubre el bol, llévalo a la heladera y deja fermentar durante 24 horas.
Pasado ese tiempo, retira la masa de la heladera y amasa durante 10 minutos más.
Cubre nuevamente el bol y deja fermentar en la heladera por otras 10 horas.
Después de ese tiempo, pasa la masa a la mesa y divídela en 4 partes iguales.
A continuación, coloca una de las partes en una asadera espolvoreada con harina de trigo y estírala al tamaño de la asadera.
¡Sirve y disfrútalo!